El deporte suele asociarse con salud, pero cuando hablamos de alto rendimiento, la respuesta no es tan fácil.
Por un lado, la actividad física tiene múltiples beneficios para la salud, pero la búsqueda del máximo rendimiento también puede llevar al cuerpo (y a la mente) al límite, aumentando el riesgo de lesiones, fatiga crónica o estrés psicológico.
Por supuesto, para rendir al 100% es imprescindible estar sano, tanto física como mentalmente. Sin embargo, la diferencia entre estar en tu mejor momento y caer en el sobreentrenamiento o en problemas de salud es a veces muy pequeña. Un simple descuido o problema puede hacerte pasar de estar en tu mejor versión a sentirte agotado, lesionado o mentalmente saturado.
Entonces, ¿es saludable? Depende. Con una buena planificación y apoyo profesional es posible minimizar riesgos y mantener un equilibrio, pero ignorar las señales de sobrecarga puede tener consecuencias a largo plazo.
¿Qué opinas? ¿Crees que el alto rendimiento y salud van de la mano? 👇💬
